domingo, 19 de septiembre de 2010


No sé qué demonios está pasando.
Creo que tengo que despertarme
pero en mi estómago no me entra ni un sorbo de café
ni una pizca de aire
ni una pitada mediocre de un cigarro
ni una mirada panorámica de todo lo que hago.

Todo es nauseabundo,
desolado
tornasolado, negro pero denso.
Hay aceite en la pista de aterrizaje
Riesgo
es hora de lanzarse.
Y tengo miedo de que sea en vano
todo está cambiando
globos de colores van volando
y en mi mente se van reventando
piedras saltan sobre el agua
y la tierra absorbe.
la piedra -sola- estalla
será tiempo de partir
sé que me tengo que ir.
-de un lado al otro-

¿Cuáles de mis amigos seguirán conmigo aunque sea a la distancia?
No tengo miedo por los nuevos amigos que haga,
sólo hay que tener la ideología clara.
¿Seguiré teniendo a mi perra y a mi gata?
Ya quiero que sea mañana
Mientras deseo que el tiempo parara.
Es una disyuntiva que me invade el alma
alma que duda y divaga
que se mete en la yaga
que no deja de fregar, haga lo que haga.

Es inútil

Quiero expresar tantas cosas
y siento que no logro hacerlo
Botar esta gran bola de acero
hago el intento.
¿Cómo lo suelto?

Todo está tan disperso
Ni siquiera sé lo que siento
Hasta del amor me lamento
¿Y si luego me arrepiento?
Ya no tengo tiempo para hacer el intento.

Todo es eléctrico
superficial
el cielo se ha vuelto una pantalla
un techo de vidrio, ajeno.
No es así.
El cielo son dos dedos
que juegan en una paleta haciendo un círculo infinito
con azul, rojo y amarillo.
Y las nubes son agujeros en el color,
escaparon del camino sin temor,
nos muestran ventanas
suben,
bajan,
alternan.
Danzan.

(Hoy todo está tan nublado.)

martes, 23 de marzo de 2010

CLASIFICADOS: SE BUSCA TRABAJO COMO SANTA

Sobre “El milagro porno
O la nostalgia de lo maravilloso”
“Gato Encerrado”, Fernando Ampuero


Hoy en día, la Iglesia católica ha derrochado cual un hechizo sobre los creyentes -y, de manera indirecta, a las personas que vivimos en una ciudad tan cucufata como lo es Lima-, una suerte de normas y parámetros irrefutables. Al parecer, simples reglas morales, resultantes de la completa razón.

El bien y el mal, ¿de dónde los sacamos?
Muchas personas ven las religiones como una guía en sus vidas, un manual, o sea, una ayuda para encaminarse por este mundo al verse incapaces de hacerlo por sí mismos.
Para ellos, lo que figura como “lo bueno”, está bien. Y “lo malo”, está mal. ¿Correcto?
Entonces, ¿en qué rayos está pensando una persona cuando piensa que lo moral, correcto y completamente dentro de “lo cuerdo” que pueda estar un humano es cuando éste empieza a autoflagelarse, ayunar, llorar sangre, etc.?
Traté de responderme esto último con Google, buscando “Santa Rosa de Lima”, por probar mi suerte, el cual me envió directamente a la página del arzobispado de Lima, ¡BINGO! Al parecer tenía una respuesta:

“Sus penitencias, ayunos y mortificaciones continuadas aún hoy siguen asombrando al mundo pues nos preguntamos cómo una doncella tan frágil pudo tomar para sí tales ofrecimientos, y nos respondemos que ella fue llevada por el encendido amor a Dios que le impulsaba a pedir perdón por sus hermanos.”

¿Sus hermanos acaso recapacitaron?

En todo caso, ¿es racional pensar que alguien que está en “el cielo” –evidentemente- pueda “volver” a la Tierra pasando a hacer una que otra visita cuando se le apetezca y cumpliendo los pedidos de la gente?
Si así fuera, y sin quitarle méritos a las acciones bondadosas de todas las personas que más tarde fueron nombradas santas, ¿qué debe tener –hacer- una persona común y silvestre para estar en esa condición?

Dentro de lo bueno o malo, la Iglesia Católica (casi escribo “Católoca”, en serio) ve como inconcebible el nombrar como santa a Sarita Colonia, ¿por qué? Tal vez porque no sufrió lo suficiente o porque no metía el dedo en sus llagas, pero, probablemente, lo más acertado sea pensar que fue por tener dentro de su curriculum la experiencia de haber sido casi violada sexualmente. No se dio, según se dice, porque de pronto su órgano sexual había desaparecido, como una Barbie. ¿Qué tiene de oscuro y grotesco eso para la Iglesia? Da qué pensar acerca de quién tiene la mente más pervertida…
Parece un aula de inicial llenándose de sorpresa al escuchar que alguien dijo: lapalabraprohibidacon”V”.

Pero, ¿para qué más santos?
Si Sarita Colonia fue alguien realmente digna de recordar, como todos dicen, ¿para qué embarrarla situándola en la misma condición de todos los santos comunes?
Un poco más de personalidad, por favor.





Amén

domingo, 21 de febrero de 2010

La concha...




UN AVISO MUY IMPORTANTE


Se ha perdido mi collar de conchita.

Estaba sobre mi mesa de noche... y desapareció.

Tal vez coloqué mucha ropa sobre él y a la hora de sacarla, sin querer, terminó en otro lado (ESPERO)

Tal vez la soguita que sujeta la concha se soltó y se cayó por ahí mientras caminaba. Cuando justo estaba dentro de mi casa.

Tal vez alguien lo tomó por alguna razón de mi mesita...

Tal vez mi collar aparezca pronto.

Me aferro a las cosas con rapidez, pero son muy pocas las que logro conservar por más de un par de meses... No un café, ni un celular que llevar a todas partes, ni un modelo específico de alguna marca cara, tan gringa como el café y el celular, tal vez. Hablo de mi osito Arlequín, que duerme conmigo desde que tengo uso de razón, de algunas amigas, de un peluche de mono que se mete los dedos a la nariz, orejas y boca, de la Loncherita, el auto de mi papá, y no logro recordar más. Una simple soga con una concha en el centro! Si bien ese collar no lo tuve desde niña, fue un regalo que me hizo mi primo, y fue muy especial para mí.

Lo usaba todos, sí, TODOS, los días, lograba combinar con todo, no porque yo combine con todo (porque eso nunca pasará) sino porque es parte de mí, de mi cuerpo, sacármelo era como sacarme un ojo... Y ahora un pedazo está lejos, perdido. Y sé que ese collar debe volver a mí... En algún momento.

miércoles, 17 de febrero de 2010



¿Qué tal San Valentín?

Me he dado cuenta de que a la gente ya no le gusta decir "Día de los Enamorados".

Qué bestia la cantidad de gente que hay en la calle ese día.

Qué día para más estúpido la verdad... Deberíamos -si se puede- dar demostraciones de amor siempre que el humor lo permita.

¿Pero de qué estoy hablando?

¿Acaso demuestro mi cariño a la gente seguido?

Sé que luzco muy extrovertida, eufórica, etc etc.. pero cuando de eso se trata... si no tengo la suficiente determinación, no me siento natural, así de simple.

Y pienso en San Valentín, y no me veo con todo ese rebaño de tortolitos que se llaman, se buscan, salen, se aman, se besan, etc etc. Me veo lejos, tranquila, como en stand by, odiándolos por congestionar el tráfico, odiándolos por hacer que mi pedido de comida llegue una hora después, odiándolos porque la línea se satura, odiándolos porque odio los globitos rojos en forma de corazón, odiándolos porque simplemente el 14/02/2010, no fue un juergón ni siquiera para disfrutar mi soltería.

Por qué, por qué... No me molesta mi estado, pero sí me pregunto el FOQUIN por qué... Y no seré modesta:

¿por qué? si no es que sea fea.

¿por qué? si nunca finjo. Y hay estúpidas que sí y les va mejor en el amor que a mí.

¿por qué? si me gusta comer plátano con aceituna.

¿por qué? si cuando canto lo hago con sentimiento y no para lucir mi voz. (Que es bien fea.)

¿por qué? si soy amante del té.

¿por qué? si mis pies no huelen feo.

¿por qué? si me gusta pintar.

¿por qué? si me preocupo mucho (ya demasiado) cuando alguien se queda dormido en la combi.

¿por qué? si escucho buena música. (la que a mí me gusta)

¿por qué? si hoy rompí la dieta.

¿por qué? si mi mamá dice que soy especial.

¿por qué? si soy Gallo y Leo, y según un librito que enconté por ahí eso era interesante.

y mil por qués más

Mi mamá dice que, como vió en un comercial en TV, "LOS CABALLEROS LAS PREFIEREN BRUTAS". Y creo que es cierto...

Tal vez sea una cuestión científica... ¿quién sabe?

Hay muchas mujeres jóvenes y adultas, que necesitan desesperadamente a una pareja a su lado para sentirse fuertes, para sentirse queridas, para, tal vez, reemplazar un amor familiar que estuvo ausente, por dinero, o por "Ñ" motivos más. Yo, la verdad, no necesito nada de eso, sólo quisiera a alguien por el simple gusto de sentir una carcajada en el estómago, miles de estrellitas que tiemblan mientras se encienden y terminan por iluminar el rostro de las personas haciendo que brillen con esa luz que sólo los amantes pueden conectar y compartir entre ambos, y caminan juntos para no tropezar, apoyándose.

Tal vez deba esperar a otra vida para casarme con Freddy. :)

martes, 16 de febrero de 2010

Wear Sunscreen

YEEI, mi primera nota del año... Creo que el 2009 acabó en el momento preciso -felizmente- para poder llegar a decir: "Fue un buen año".
Me pongo a pensar en las cosas buenas que me pasaron, en las malas, en las excesivamente malas, y cuando pensé "por dios, no seas egoísta. Esto no es lo peor". Y me doy cuenta de que aprendí muchas cosas y que, al fin y al cabo, eso es lo que hace a un año bueno. No el hecho de tener la última tecnología en cuanto a computadoras, celulares, autos etc, ni vestir la última colección de Prada, NO. Tampoco ver esas series de TV y procurar ser uno de sus perfectos personajes. Ni tratar de que toda nueva amistad dure por siempre ni mucho menos encontrar al hombre perfecto sin pensar en lo irreal del asunto y en las desiluciones en que se puede caer. Mi aprendizaje, y mi buen año (eso digo ahora, claro) se basó en percatarme de lo rescatable de las penas, de los pequeños detalles, del recuerdo y la experiencia, de celebrar el poder seguir recordando el olor de la plastelina Play Go, de lo rico que huele la séptima hora de la mañana, de seguir amando los atardeceres porque cada uno es diferente, porque cada despedida nunca es igual y que, hermosa o nublada, siempre acaba en el sueño, en la misma oscuridad estrellada. Pero siempre despierta, y con ojos diferentes. Cosas pequeñas que se le están escapando al mundo. Disfrutar el instante en que mi gata se dignó a quererme y cerró sus ojitos mientras ronroneaba, disfrutar a los niños pequeños comiendo un helado más grande que sus manos, disfrutar estar sentada frente a la compu escribiendo sin saber exactamente sobre qué y dónde quiero llegar con esto, y disfrutar (y celebrar tal vez) que decida cambiar repentinamente de tema, porque sí yo también me aburrí.
No quiero que lo siguiente suene a respuesta de certamen de belleza, tan vacío, ni a un deseo de una niña tonta. De verdad confío en que si viéramos con amor y respeto todo lo que nos rodea y no con superioridad ni indiferencia el mundo sería una casa muy diferente y agradable de habitar. Si todos respetáramos a las plantas, a los animales, al cielo y al mar, empezando por respetarnos a nosotros mismos y luego unos a otros; si tan sólo respetáramos nuestros propios límites para no perjudicar a otros y aceptáramos que nuestra manera de vivir, o la de muchos, no está bien, que no somos el centro del universo, no habrían tantas desgracias ni tanto sufriemiento.
Bueno, me despido porque de verdad lo único que quería era colgar el video que está más abajo.
Usen protector solar... Derrepente se les está achicharrando el cerebro. ;)