sábado, 21 de noviembre de 2009

Humo



(Primero se lee la entrada anterior a esta...)
Cuántas veces hemos maldecido a alguien porque nos dejó una tarea de mierda, nos dejó sin salir un sábado a las 10, por imponer su autoridad y quedarse con la última palabra, o porque simplemente no nos explicamos por qué nos desagrada tanto...
Pues me imagino que muchas, y es que para cualquiera es algo natural decir: "Odio con toda mi alma a fulanito..", "¡No debería existir!", etc. etc.
Yo misma lo hice en el post anterior.
Después de un día de vacilar (pues no me atrevía a abrir mi -nuevamente- olvidado blog) decidí escribir esto..
Ayer, volviendo del tennis con toda mi clase nos indicaron ir de frente a clases. Había algo importante que nos debían decir...
La noticia partió de mi estómago como una baldazo de agua helada deslizándose hasta mis dedos y terminar con un brusco estremecimiento: Mi profesor (sí, al que me refiero en la última entrada escrita) murió por un paro cardíaco.
Desconcierto absoluto
Luego me puse a reflexionar y todo pasó al plano familiar...
Había pasado toda la semana peleada con mi madre y la verdad es que consideraba -y me sigo manteniendo en mi posición- que ella estaba equivocada. Pero no pude evitar abrazarla con todas mis fuerzas y ponerme a llorar cual beba cuando me dijo que la muerte está a la vuelta de la esquina. Y que sabía que más que penosa, me resultaba confusa la muerte de mi profesor. No es una buena sensación estar peleados o no tener buenas relaciones con alguien cercano y que de pronto muera. Y de hecho, cuando nos peleamos, trato de hablar contigo lo más rápido que pueda porque.." y se me puso a llorar la mamá.
A la tarde siguiente, es decir, hoy, el tema que había estado en disputa salió a flote nuevamente, lágrimas de odio, malos pensamientos, confusión.
Me tenía que ir, y concluí cuando le dije que no creía que estuviese en lo cierto, repasé mis argumentos y agregué: pero no importa, lo quiero dejar pasar porque no quiero que te pase lo que pasó con mi profesor ayer y sentirme mal toda la vida, te quiero y no me extrañes mientras voy a mi clase.
Me imagino un montón de cosas que mi mamá pueda haber pensado en los 5 segundos que pasaron. Cuando me paré para retirarme me dijo todo lo que una madre autoritaria hubiese podido decir en un momento de ofensa mezclada con desconcierto.
Le sonreí ampliamente.
La verdad es que reconosco que mi conducta (defendida y editada por mí misma aquí) es de "oye mocosa malcriada" y "qué pena, tú me criaste" y "me desepcionas" y que he optado por darle la razón en -casi- todo y nunca salir perdiendo...
Pero, dejando de hablar juvenilmente, si hay alguien en el mundo a quien adoro es a ella, y en serio le debo todo. Si hay alguien que dice que me entiende y no sólo dice que me entiende sino trata de entenderme, es ella (aunque la mayoría de veces no lo logre). A pesar de haber pasado todo el día sin hablar con ella y de pretender que me vale un duro si quiere hablarme o no, si hay alguien a quien no odio y no le deseo la muerte, es ella.

viernes, 9 de octubre de 2009

Ya pues


No puedo dejar de pensar en lo mucho que te odio, tan bajo caigo que decidí escribirte. (Ojalá leas esto algún día).
Te odio porque eres una especie de pollo gordo gigante alterado con hormonas.

Porque mi día se vuelve el peor cuando escucho tu horrible voz en la puerta de la clase.

Porque piensas que siempre DEBES tener la razón. Como docente eres una desgracia y finges si te supervisan.
Porque si alguien se sobrepasa, le llamas la atención diciendo "NO HAY LLAMADA DE ATENCION, de frente a la jefaturapuesh aluuumno", con tu grotesca voz gallosa, salivosa, glotona e incomprensible, llámandole la atención a la misma persona por lo menos 70 veces en un día.

Porque eres vulgar, prejuicioso y cuadriculado. Porque sólo consideras inteligentes a los que se aprenden los mecanismos matemáticos sin pensar en la razón, a los que son como tú.

No te esfuerces, nunca de voy a dejar de odiar... ¡NUNCA!

Y nunca más que ahora que estoy escribiendote en un volante de tienda de cremoladas mientras tú hablas de un polígono pentadecágono no convexo equilátero. Y me acabas de decir que "no hay llamadas de atención, te estoy avisando", y te sonrío con burla, bajo la cabeza hacia mi volante y sigo odiándote. (Te odio)

Me detengo un segundo... Me acabas de dar más pena de la usual... ¿Por qué?: le acabas de decir SHUMAMENTE serio al "jefe de normas": "esta alumna se va a ir de la clase porque al alumno, ese que se rasca los cocorocos y el higo seco, lo para abrazando, chapando; su novia me han dicho que es"... Y no sé qué pensar de ti.




lunes, 5 de octubre de 2009

Ella no canta por cantar


Pucha Negra, me enteré ayer, recién levantada.
No sabes la pena que me dio.. es más tengo que confesarte que dejé escapar alguna lágrima al recordarte el año pasado deteniéndote a mitad de una canción para tomar un pastilla mientras que todos te alentaban.
Pero bueno, el tiempo pasa y nos vamos volviendo viejos, y con orgullo! porque a ti, "gracias a la vida", definitivamente no te faltaron. Gracias a ti negrita.. duerme, duerme.

Tantas veces me mataron
Tantas veces me morí
Sin embargo estoy aquí resucitando
Gracias doy a la desgracia
Y a la mano con puñal porque me mato tan mal
Y seguí cantando.


Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado.
Y los habitantes del agua van a jugar
pronto a tu lado.

Mañana sigo

Bueno, a parte de no haber escrito en medio año.. creo, y haber borrado un par de entradas que prefiero no recordar.. Empezaré de nuevo..
Y empiezo recordando que SIEMPRE digo lo mismo.. Mañana empiezo de nuevo la dieta, no quiero continuar leyendo.. mañana sigo, mañana reanudo el gimnasio, mañana, mañanamañana.
Tenía ganas de escribir algo, y aquí estoy.
Sin saber qué carajo escribir...
Sigo mañana?
Planeo superarme, así que no.
He pasado la semana con Jacko, un finlandés que me prepara pankekes por la mañana y pone a Sinatra mientras me hace masajes.... BAH, un coquer amaestrado que tengo que cuidar por dos meses el cual me hace regalitos apestosos y salta para atrapar galletas en el aire.
Bueno, podría mencionar que estoy feliz porque recuperé mi cuarto después de haberlo estado ocupando por más de un mes un tía hipocondriaca que vino de lejos para hacerse unos chequeos.
Mi mamá, antes de decirme "ya tienes tu cuarto", prendió inciensos toda la mañana para complacer a mi abuela, quien le había contado que esta tía andaba comentando que en una de sus citas con los angeles, le habían confesado que eran éstos los que la poseían.
No es que no haya pasado nada interesante con mi vida, sino que me hallo en el trance de quienes olvidan, dejan de sufrir, pero aún no les llega una sonrisa al rostro.
Ya se me pasará... mientras tanto, he pasado la mayoría de las últimas semanas con Josefa, una muy buena amiga mía. Y podría echarle a ella la culpa de no haber escrito nada, ya que todo, TODO, se lo he contado.
Ya que lo demás (prefiero reducirme a pensar) es irrelevante, hablaré un poco sobre ella.
Esa mujer es increíble, es una especie de torbellino que, a pesar de sonreír todo el día, no simula alegría si no la tiene... sólo sonríe. Me enseñó el arte de tomar Moccaccino y yo el de tomar Trenchtown Tea. Me hace realmente bien verla cuando ando sin motivos por la vida porque simplemente nos complementamos (en eso consiste la amistad no?), pero igual es bueno cuando las dos nos volvemos sombras de la depresión, da igual.. Compartimos amores y desamores. Últimamente anda en la bancarrota por buscar sonrisas en vestidos pero como que ya lo esta superando; decidió ir por el camino del whiskey y ron y se le puede encontrar por las esquinas de angamos, ya saben.. Jossy, la del vestido blanco.
Lo anterior no es cierto.
Al menos logré escribir hoy y no dejarlo para mañana.
(Aunque bien sé que mañana intentaré escribir.. y desde ya tengo la esperanza de que sea algo más interesante)

Te quiero Josefa.

jueves, 18 de junio de 2009

Aterdecer 1

El sol va bajando, ya es tarde.
Sus tajos de sangre y profundo violeta se vuelven cada vez más y más intensos,
Este extraño sentimiento de todos los días que sube y baja tan rápido como el palpitar de mi corazón, se convierte en el azul profundo de una laguna sin bordes, sin límites.

Corazón que siente, lágrimas que caen;
Silencio que grita, viento que calla.

La gama de colores de la belleza suplica descanso y el cielo se lo concede.
Los colores descienden, más oscuros, más suaves;
Un corazón que se tranquiliza y respira profundo.

La piedra rebota sobre el manso lago hasta que se posa y se hunde suavemente,
Mientras que el canto de la luna se va volviendo cada vez más potente,
Y, como acariciándolo, baja al sol,
Que en las profundidades del mar se acurruca en su sueño de estrellas y oscuridad,
que se ve reflejado en nuestro cielo.

domingo, 26 de abril de 2009

Recuerdo de una conversación

Hoy hablé contigo. No hice oraciones que todo el mundo repite de memoria, te hablé directamente, de nieta a abuelo; y te dije cuánto te amaba, cuánto te extrañaba.
Te hablaba sabiendo que me estabas escuchando, te hablaba del corazón, desde lo más profundo e íntimo que mi alma posee.
Te conté sobre el libro que estaba escribiendo, te conté que era sobre ti, que era para ti. Te dije que lo había dejado (no te mentiría) porque me tenía flojera. Te prometí que lo retomaría y que la flojera no es buena, ya lo sé. Que dejar grabadas todas aquellas mágicas e increíbles aventuras por toda la eternidad, es lo que más quiero.
No estoy triste, tengo esperanza. Y no sólo esperanza, sino que creo ciegamente en que nos reencontraremos, que seremos felices, y que me ayudarás a caminar, nuevamente...
Y sé que mi papá tampoco está triste, sólo te está extrañando, al igual que yo.
Puedo ver en sus ojos un brillo melancólicamente alegre cuando habla sobre ti. Vamos a tener paciencia.
Y bueno papú, esto no es una despedida. Hasta siempre, sabes que mi corazón está contigo.

jueves, 19 de febrero de 2009

La última entrada

He tenido millones de eventos desafotunados y casi afortunados al menos durante la semana que ha pasado... Pero hoy no... así que mi primera entrada (vaya momento..) supongo que tendrá que reducirse al resumen de lo que en este blog se escribirá hacia el futuro, pero... lamento lo siguiente, y a decir verdad, cómo podría saber lo que se me dará por escribir más adelante? Tal vez si viviera de forma monótona más de dos días seguidos podría simplemente decir que escribiré sobre todos los recuerdos, pensamientos, y rutinas -más que vivencias- que se me vengan a la mente pero me alegra decir que mi esperanza, y espero mi capacidad de soñar e imaginar, aguardan más que eso.
Así que he decidido dejar esa entrada como todo un recuento para el final.. Y de ser así, considerando que el final sería dejar de escribir, prefiero que el momento de dicha entrada jamás llegue para que el final ni se atreva a asomarse por ahí.