lunes, 24 de febrero de 2014

IJT

Voy pisando madera tras madera, las rieles parecen inacabables y, sin embargo, una tras otra van quedando atrás, como prometiendo algo.
Pasos que no se van a repetir y resultan tan monótonos.
La lluvia, el sol, las plantas, el cálido sonido de la naturaleza. Todo es tan hermoso que parece de mentira.
La vista me hipnotiza, me hace vivir un sueño real alejada de cualquier problema, tristeza o miedo.
No necesitaba sentirme querida, ni cuestionar religiones o ideologías, caminando, el cuchicheo de los árboles, misteriosos insectos, el viento, las aves, se metían a mis oídos sin que yo tuviera que escuchar, sugiriéndome que lo que observaba y sentía era suficiente respuesta, que eso era lo puro, lo que necesitaba, no ayer no  mañana sino en ese momento. Sentía lo ajeno mío y con nostalgia de que ese paisaje no duraría mucho bajo mis pies. 
Pensaba por ratos en que el hombre inventa, por el capricho de sentirse más protegido, situaciones superficiales que escapan de todo lo que tenemos a nuestro al rededor y que no sabemos apreciar de la manera adecuada, complicando nuestras vidas buscando la perfección "divina", invisible (material, plástica, superficial, cara). 


No sé, encontré esto de hace unos tres años cuando volví de una caminata por la selva de Cusco. Nunca me leo hace dos años porque siento un pudor inexplicable, así que sólo agregaré esta nota al final y lo publicaré.

Post para mamá

Luego de medio año regreso cual hijo pródigo a postear por estos lares algo que escribí para mi mamá hace poquísimo.

Cuando era chibola, mi mamá enfriaba mi sopa con hielo. La leche antes de dormir también. La basta de mis pantalones las hacía con un engrapador hasta que apareció la pistola de silicona.
Mi mamá siempre se las ha arreglado para que yo esté bien, para que esté feliz, para que me sienta bonita, para que me sienta buena, para que me sienta inteligente y poderosa.
Me recuerda que el alma se cultiva y se cuida, que se puede marchitar. Ella confía en mí, sabe quién soy y también quién quiero ser. Ella me deja ser aunque no sea yo, y yo siempre vuelvo a ella.
Irónicamente, lo que más me molesta es que ella es mi paz. Por eso la necesito, la quiero, puedo estar echada a su costado sin hablar, completamente cómoda, ella es mi placenta exteriorizada.
Me empuja siempre a enfrentar mis errores, mis metidas de pata
Luego no estés llorando
Ni vengas a quejarte después (Ya, no es cierto, acá voy a estar.)
Mamá, soy mala.
No lo eres, estás creciendo, pero corrige ¿no?
“Mamá, eres mi mamá favorita de todo el mundo” (no tienes otra) Ella es única, es valiente, tiene un geniesaso, da miedo cuando quiere, es objetiva, es realista, es mi raíz.. lo que me hace seguir aún con los pies en la tierra, es mi fuerza porque ella es fortísima.
Sólo tiene que abrazarme para asegurarme que literalmente estará conmigo siempre hasta que se muera. Ella me cuida, sabe que la vida se acaba y que hay problemas y que también nos equivocamos pero que en el camino siempre hay tramos para recomponerse y seguir, porque ella cree en mí, ella cree en mí como nadie, y eso es lo que me da esa confianza que me asusta cuando quiero hacerme la grande.
Ella sabe que hay gente mala que llega y que me hará daño
Me lo dice y no le hago caso
Te lo dije
Y aun así sabe que no le haré caso y luego, volveré a ella abrazándola
Por qué a mí?
Por qué no?
Ya le echaste mucha sal a la sopa, ahora te la comes.
…Y ella confía tanto en mí
Ella me quiere como nadie, me escucha
Es que no me entiendes
Ya te pasó antes
Pero esta vez es diferente
Y así siempre, y ella conmigo siempre
Tendría que vivir mil vidas más sin que ella sea mi madre para poder agradecerle lo que hizo por mí en una sola.
Una vez le dije: “gracias, cambiaste toda tu vida y tus sueños por mí”
No, cuando naciste me di cuenta de que tú te habías vuelto mi vida y mis sueños.
Mi mamá es la mejor mujer que he conocido en mi vida.


martes, 6 de agosto de 2013

Día caca

Se me han presentado unas complicaciones con las fechas de entrega de documentos, ahora me asustan los secretarios de este país, su idioma, sus reglas, su fechas.
Me estresa que no pueda llamarlos hasta dentro de una semana para hacer una sola pregunta y seguir con mi estrés manejable, o sea, con mi tranquilidad.
Eso hace que me sienta impotente, más sola, más nostálgica, hace que no pueda explicar cómo me siento, que no quiera defraudar mi imagen de "fuerte y valiente" con el resto y conmigo misma, que es peor, porque es lo que me mantiene, de cierta forma, estable hasta ahora.
Pero me siento quebrada, quebrada y sola, llena de bulla y, cuando tengo silencio, no es productivo, me atormenta, me hace sentir más sola, miserable, no soy nadie. Nadie en lo académico, en lo social, me siento nadie estando tan lejos de donde me siento alguien.
Pero era alguien sólo por la comodidad, yo no soy comodidad. Ser alguien tampoco es tener seguridad estudiando, teniendo amigos y una familia. Ser alguien es ser integral, maduro como para prescindir de todo eso. Y, no puedo. Todavía no puedo, hoy no. 
Hoy me siento débil, con miedo, con dudas y, lo peor, es que tengo que esperar una puta semana para que  contesten mis dudas, no está en mis manos, todo depende de esa gente.
Ahora escribo en mi blog -EN SERIO LO NECESITO-  porque he cerrado mi facebook y twitter para centrarme un poco más y no deprimirme viendo mi vida anterior en perfiles, fotos, comentarios de otros, extrañando, añorando. Me gasta mucho, me gasto, gasto mi tiempo. Pero ahora siento que algo me falta y, quién sabe, tal vez pasar por esto es lo que me falta, un real desprendimiento, pero no voy a aguantar mucho, necesito cariño. Ver papeles y no tener contacto ni físico ni virtual con la sociedad, me angustia.

Sobre mi viaje a Grecia y la terrible crisis


Como ya dije antes, estoy en un viaje que va a definir, de cierta manera, mi vida. Hace menos de un mes fui a Grecia, la tierra de mi abuelo y donde vive ahora gran parte de mi familia.
Desde que pisé Grecia (primero Atenas) actuaba con cierta ridiculez, apagaba la luz al instante, comía poco, etc. para no incomodar "por la crisis", o algo así. Más adelante, conversando, me di cuenta de las exageraciones de la prensa, de todos, los mismos griegos se asustan de ver la tele pero, al apagarla, se dan cuenta de que todo sigue como antes, con algunas dificultades, sí, pero como dijo Evvy, mi prima: "si fuéramos otro país, con otra gente, seguramente ya la mitad de la población se habría suicidado. Pero no, nosotros sabemos seguir adelante, nuestros trabajos siguen ahí, sabemos lo que es vivir ajustados y esto no es nada, no es que hemos dejado nuestra ropa, nuestros autos, nuestras casas... las seguimos teniendo y seguimos yendo de vacaciones."
Luego de unos preciosos días en Atenas, en esa ciudad preciosa que mezcla la historia antigua con la actual, llena de mitos que, por cuenta propia, terminas decidiendo creer, quise ir específicamente a Volos, donde vivió mi abuelo y sus hermanas luego de ser deportados de lo que ahora es Turquía. Ahí vive mi prima Xristina con sus esposo y dos pequeños niños de 4 y 6 años que son ángeles, son purita alegría.
Mi  tía María, una anciana de película, con su voz aguda y sus pasitos apresurados, se la pasaba persignándose y hablando de la atroz crisis y de lo que había visto en la tele. Xristina me dijo: "si prendes la televisión o si abres un periódico, entras en pánico, yo ni lo hago y sigo con mi estrés habitual, alejado de las noticias, sólo así sigues tu vida. No te te voy a decir que no pasan cosas que antes no pasaban, mis hijos, por ejemplo, ya no tienen clases de música en la escuela, mi esposo ha perdido un dinero que se ha ido por decirlo bien.. ¿al agua?, la comida es más cara, la gasolina ha subido, pero seguimos trabajando, seguimos comiendo, seguimos manejando. La gente sigue bailando, siguen yendo al tsipourádiko (tabernas donde sirven comida marina y un licor llamado tsípouro y todos gritan alegres), el día que veas un tsipourádiko vacío, ese día Grecia estará realmente en problemas. Esto no es nada."
Y es que sí, Grecia ha pasado por momentos más difíciles, sus autoridades religiosas siguen de luto, la melancolía vive en las calles y por eso es que es un país tan alegre, no es por arte de magia. Es la nostalgia del pasado que vive en cada rincón y el opuesto salta, felicidad, pequeñas cosas que hacen a uno feliz, un griego sabe cómo alegrarse con mil problemas sobre la espalda. El dolor del pasado no se compara con una crisis marketera como la de ahora y, realmente, mientras se mantengan alegres, positivos y no dejen esa fuerza para todo lo que hacen a nivel personal, familiar y, sobretodo, laboral, la crisis no se saldrá de la pantalla de la televisión.
Esta canción me ha 'tocado', la había escuchado hace mucho tiempo y me pareció bravaza pero, ahora, no es sólo eso, es mucho más. Se ha vuelto parte de ese baúl mágico lleno de canciones que no son sólo canciones sino también personas, lugares, olores, colores. Es baúl que todos tenemos, abierto, cerrado por completo o entreabierto.
En el auto de Xristina y su esposo Sakis la pusieron y todos, incluyendo a sus dos pequeños hijos-luz, empezamos a cantarla, regresando del monte Pelion -las luces de todo Volos abajo de nosotros, creando una atmósfera que me cuesta describir porque no sólo era bella, era un sentimiento.
La canción que, a primera vista, podría tratar de amor, estando en Volos, en el año 2013, donde mi abuelo vivió, extrañó, sufrió, se esforzó, y logró que sus problemas se disuelvan, la canción tomaba otros matices, matices de alegría, alegría infinita por tener ese segundo en ese lugar, con mi familia, mi familia que conocía por primera vez y que nos sentimos como si fueran años juntos.
Dejo el link,  viene con subtítulos en español. No para que piensen en Grecía (antes de ir a Grecia para mí era sólo una canción que me hacía sonreir porque siempre me ha parecido patético que las personas a veces traten de congraciarse con cosas materiales, luciéndose, hablando de ellas, es decepcionante.) Bueno, ahí está, es "bonita".

http://www.youtube.com/watch?v=eMo2p70b4KA


viernes, 2 de agosto de 2013

¿Cómo soy cuando estoy contigo?


Lo más lindo que me ha dicho alguien inesperadamente hasta ahora es: "me encanta cómo soy cuando estoy contigo, soy yo mismo".
Las cosas más lindas las decimos después del contacto físico, después de mirarnos a los ojos y de sentir cerca la piel porque, en ese momento, se nos salen los demonios por la boca, decimos de todo… y con eso no decimos nada.
Las únicas veces que he podido decirle algo lindo (y en sintiéndolo de verdad) a alguien estando tan cerca fue porque realmente no estaba tan cerca; mi mente pensaba para mí, estaba feliz de estar ahí en su compañía pero, francamente, estaba a kilómetros de distancia de lo que pasaba a mi alrededor. Su imagen -tan cercana- pasó a un segundo plano; agradecía la calidez de su presencia y la seguridad que me provocaba su presencia ahora difuminada; el ambiente, las luces, los olores, mi mente me decía que no me aleje nunca, que “mira qué brillantes sus/tus ojos” “la luz en su/tu pelo” “su/tu sonrisa”
“Me siento tan bien.”
Que no sea vanidad. Vanidad y mi ego grande al ver a esa persona tan linda para mí y para nadie más.

martes, 30 de julio de 2013

Empty spaces

En un mes es mi examen de admisión para la escuela de Bellas Artes de Bruselas y puedo reducir varios párrafos a "me cago de miedo".
Me encanta Bélgica, sus idiomas sus problemas, su sociedad dividida, la gente, la gente que odia, la gente que ignora, la gente indignada, la gente acomplejada, la gente despectiva, me parece un buen lugar para estar. No puedo con la paz, no hay nada que pueda arreglar.
Ahora que estoy  un poco más en mi isla lejana, me siento menos vulnerable a sentir nostalgia, paso la tarde viendo película tras película, todas en francés, para ir practicando.
Sé que no es suficiente
Hoy compré óleos y toda mi mierda creativa para empezar a practicar, espero que así sea.
La última de las pruebas, es una entrevista personal con el director y tres profesores de la escuela, ajá, en francés y, sí, me recontracagodemiedo.
No sé si me van a preguntar sobre algún tema específico de historia del arte o sobre alguna noticia actual, sobre conceptos de arte o... no sé, yo que ellos me preguntaría que piensa una pinche greco-peruana del arte contemporáneo frente al arte ancestral.
Estoy tan nerviosa que veo películas para entrar en el mundo de los otros, tan nerviosa me maquillo, tan nerviosa que tengo miedo a organizarme, tan nerviosa que me puse a escribir esto.
Sólo abro mi blog en situaciones de vacío, hartazgo o catarsis.

viernes, 5 de julio de 2013

Mágica normalidad


No sé si estoy siendo mala. Si es lo mejor para mí ahora o es que sólo es una manera de seguir aferrándome a alguien que ha estado presente durante una etapa importante de mi vida y a la que ahora, truncada, veo con nostalgia.
No es fácil encontrar -sin buscar- a alguien con quien hablar así, sin flojera, sin timidez, diciendo las cosas en bruto y que, aún así, sepa qué contestar y qué no, y que igual lo diga porque es lo normal. Eso es lo mágico.
Siento que, siguiendo esto, no va a quedar ni nuestra amistad, pero me cuesta decirle adiós, el adiós que nunca le dije del todo a mi vida en Lima.
Es difícil y, yo, que siempre tomo determinaciones cortantes en mi vida, no sé cómo tomarlo.